Estás embarazada, te cepillas por la mañana y ves sangre en el lavabo. No te dolía nada hace tres meses y ahora las encías se te hinchan, te molestan al pasar el hilo y tienes la sensación de que algo va peor en tu boca. Buscas información, encuentras opiniones contradictorias y acabas tomando la decisión más común: esperar a dar a luz y ya se verá.
Es una de las consultas que más nos llegan en clinicadentalmonforte, nuestra clínica del barrio de Malilla, en Valencia, y casi siempre con la misma pregunta de fondo: ¿ir al dentista embarazada puede afectar al bebé? La respuesta corta es que no solo se puede ir, es que conviene ir. La boca cambia durante estos nueve meses, y lo que en otro momento sería una molestia menor puede convertirse en un problema real si se deja pasar.
En este artículo te contamos qué ocurre en tus encías durante la gestación, qué tratamientos dentales son seguros en el embarazo, cuál es el mejor momento para hacerlos y qué es mejor dejar para después del parto.
Embarazo y dentista · Malilla, Valencia
¿En qué semana de tu embarazo estás?
Mueve el deslizador y te decimos qué se puede hacer en tu boca ahora mismo.
Durante la gestación aumentan los niveles de estrógenos y progesterona, y ese cambio hormonal tiene un efecto directo sobre las encías: responden de forma exagerada a la placa bacteriana. La misma cantidad de placa que antes no te daba ningún síntoma ahora provoca inflamación, enrojecimiento y sangrado.
Es la alteración bucal más frecuente en esta etapa y afecta a una parte muy importante de las embarazadas. Suele aparecer entre el segundo y el tercer mes, se intensifica hacia el octavo y mejora tras el parto. Las encías se ven brillantes, hinchadas y sangran con facilidad al cepillarte.
El error habitual es dejar de cepillar la zona que sangra, precisamente porque sangra. Al hacerlo se acumula más placa y la inflamación crece. Si quieres entender bien el mecanismo, lo explicamos con detalle en nuestro artículo sobre las encías que sangran al cepillarse.
Si ya había una enfermedad de las encías antes del embarazo, la gestación puede acelerarla. Por eso el seguimiento en periodoncia es especialmente importante en estos meses: controlar la inflamación es sencillo cuando se coge a tiempo y bastante más laborioso cuando se ha perdido soporte alrededor del diente.
Los vómitos repetidos exponen los dientes al ácido del estómago, sobre todo por la cara interna de los incisivos superiores. Ese ácido reblandece el esmalte durante unos minutos. Cepillarte inmediatamente después arrastra material desgastado, así que el consejo es el contrario al que parece lógico: enjuágate con agua o con una cucharadita de bicarbonato disuelta, espera unos treinta minutos y luego cepilla.
Seguro que has oído aquello de que cada embarazo cuesta un diente. No es cierto: el bebé no toma calcio de tus dientes, el esmalte no se descalcifica por estar gestando. Lo que sí ocurre es que cambian los hábitos (comidas más frecuentes, antojos dulces, reflujo, cepillado incompleto por las náuseas) y esa suma es la que dispara las caries. Es una cuestión evitable, no un peaje inevitable.
Cómo va tu boca
Señales en tu boca durante el embarazo
Marca las que notes estos días. Es habitual y tiene explicación.
No todos los momentos del embarazo son igual de cómodos para ti, y de ahí vienen la mayoría de las recomendaciones sobre cuándo tratar.
Es la etapa de formación de los órganos del bebé y también en la que más náuseas y cansancio sueles tener. Se hacen revisión, diagnóstico, higiene y consejos de cuidado en casa. Los tratamientos que puedan esperar se planifican para más adelante, pero una urgencia con dolor o infección se trata siempre, en cualquier semana.
De la semana 14 a la 27 aproximadamente es el momento ideal. Las náuseas suelen haber remitido, todavía puedes estar cómoda en el sillón y hay margen de sobra antes del parto. Aquí es donde programamos la limpieza profesional, los empastes y cualquier tratamiento de odontología conservadora que haga falta para frenar una caries antes de que llegue al nervio.
Se puede tratar, pero las sesiones se acortan. Estar mucho rato tumbada boca arriba puede provocarte mareo por la compresión de la vena cava, así que trabajamos con la silla algo más incorporada y con un pequeño apoyo bajo la cadera derecha. A partir de la semana 36 preferimos dejar lo programado para después del nacimiento, salvo urgencia.
Radiografías. Una radiografía dental es un haz muy pequeño, dirigido a la boca y con dosis mínimas, especialmente con los equipos digitales actuales. Aun así, solo se hace si es necesaria para decidir un tratamiento, y siempre con delantal plomado con protector tiroideo. No se hacen radiografías de rutina durante el embarazo, pero tampoco se renuncia a una que resulta imprescindible para diagnosticar una infección.
Anestesia local. Los anestésicos locales que se usan en odontología son seguros durante la gestación en las dosis habituales. Lo que no es seguro es lo contrario: aguantar un dolor intenso o una infección activa genera estrés y complicaciones que sí afectan al embarazo. Avisa siempre de en qué semana estás para ajustar la técnica.
Medicación. El paracetamol es de elección para el dolor y hay antibióticos compatibles perfectamente estudiados. Los antiinflamatorios tipo ibuprofeno se evitan, sobre todo en el tercer trimestre. Nunca te automediques ni recurras a lo que te sobró de la última vez.
Avisa siempre de en qué semana estás y de la medicación que tomas: así ajustamos la cita y el tratamiento a tu momento.
Mito o realidad
Lo que se dice y lo que hacemos
Toca cada frase para ver qué hay de cierto.
Como resumen práctico:
Guía rápida
Qué se puede tratar durante el embarazo
Toca un tratamiento para ver en qué grupo está.
revisión y diagnóstico, limpieza profesional, tratamiento de la inflamación de encías, empastes, urgencias con dolor o flemón.
endodoncia cuando hay infección del nervio, y determinados procedimientos de cirugía oral que no admiten demora.
colocación de implantes, extracciones no urgentes de cordales y todo lo estético. El blanqueamiento dental es el ejemplo clásico: no hay ninguna prisa y se pospone sin coste alguno para el resultado.
La ortodoncia en curso no se interrumpe. Si llevas brackets o alineadores puedes seguir con tus revisiones con normalidad.
En casa
Tu rutina de cuidado en casa
Seis hábitos sencillos para llevar tu boca bien durante el embarazo.
Rutina completa. Así se cuida tu boca en el embarazo, día a día.
Puedes ampliar información sobre salud bucodental y embarazo en las recomendaciones del Consejo General de Dentistas de España.
La inflamación de las encías suele bajar en los meses posteriores al nacimiento, pero no siempre desaparece sola: si hubo pérdida de soporte, hay que tratarla. Una revisión a los dos o tres meses del parto es un buen punto de control, y también el momento de retomar lo que quedó aparcado.
Durante la lactancia se puede tratar prácticamente todo, incluidos los tratamientos estéticos, ajustando la medicación a fármacos compatibles. Y un apunte que se olvida: cuida tu propia boca también por tu hijo, porque las bacterias responsables de la caries se transmiten de la madre al bebé en el día a día (cucharas compartidas, chupetes que se limpian con la boca). Una madre con la boca sana retrasa esa colonización.
El embarazo no es un motivo para dejar de ir al dentista, es justo lo contrario: es una etapa en la que la boca necesita más vigilancia de la habitual. Una revisión en cuanto sabes que estás embarazada, una higiene en el segundo trimestre y unos cuidados en casa bien hechos evitan casi todos los problemas que vemos llegar en el octavo mes con dolor y con pocas opciones cómodas.
Si estás embarazada o lo estás buscando y hace tiempo que no revisas tu boca, ven a vernos sin compromiso. Valoramos tu caso, te explicamos qué conviene hacer ahora y qué puede esperar, y lo planificamos según tu semana de gestación. Pide tu cita en Clínica Dental Monforte, en Malilla (Valencia), y despeja las dudas antes de que se conviertan en molestias.
Clínica Dental Monforte · Malilla, Valencia
En la Clínica Dental Monforte, en Malilla, te acompañamos en cada trimestre con calma y sin prisas. Pide tu revisión y lo vemos juntos.
Calle Juan Ramón Jiménez, 63 · 963 36 30 90 · 637 611 429En este artículo

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